https://pubs.acs.org/doi/10.1021/acsinfecdis.4c00339
Actualmente, excepto una vacuna parcialmente protectora frente a la malaria, para el resto de las enfermedades protozoarias transmitidas por vectores (VBPD) no se dispone de ninguna vacuna , lo que hace que el control epidemiológico y la quimioterapia sean las principales estrategias. La terapia disponible enfrenta problemas como eficacia reducida, toxicidad y altos costos. Además, el desarrollo de nuevos tratamientos es limitado y no se anticipan avances significativos. Se requiere un control integrado adaptado a cada enfermedad y región. Para optimizar el uso de los escasos fármacos disponibles, es crucial mejorar la vigilancia, la precisión de los informes y aumentar la inversión pública y privada.